–Nuevamente me pregunto y me respondo:–
¿Qué son los Pecados del alma?
Son Elementos que hacen daño, y enferman. Los más difíciles de combatir, porque enferman el alma, y con ella, la mente, la decencia, la moral, la vida misma.
¿Cómo son?
Tienen muchas formas, Juegos de vídeo, pornografía, chantaje, política, delincuencia, cigarrillos, bebidas alcohólicas, falsos profetas, sectas, etc.
¿Cómo identificarlos?
Cuando se trata de que el fin justifica los medios, el fin se presume bueno y los medios que se utilizan para llegar a este fin no lo son; entonces los medios están contaminados de Pecado.
¿Cuáles son los medios que transmiten Pecado al alma?
Ningún fin bueno se debe conseguir con medios malos, el camino hacia el bien es el camino del amor. La droga no calma la ansiedad, la empeora; la pornografía no mejora la vida sexual, la degenera; los dibujos animados cargados de violencia, muestran a la violencia como una forma normal o justificada de comportamiento, y eso es un medio que transmite Pecado al alma.
¿El alma se puede curar?
En la sociedad que vivimos existen demasiados medios que contaminan el alma, la comunicación actual permite la difusión de estos medios de manera vertiginosa. Estamos expuestos a contaminación en forma constante y permanente. Dios debe ser nuestra luz, nos pide que nos confesemos unos a otros, y confesemos a Él nuestras culpas y pidamos su absolución. Lo importante no es pecar o errar para luego pedir perdón lo importante es pedir perdón para no volver a pecar o errar. Cuando estás contaminado, ora a Dios y pide perdón, el te perdonará, limpiará tu alma siempre y cuando pongas tu de tu parte, aléjate y rechaza todo lo que te contamina, así Dios hará el resto.
¿Si el camino hacia Dios es el más difícil, cuál es esta dificultad?
La batalla más grande que tiene el ser humano expuesto a una sociedad avanzada es con la contaminación del alma. Lucha por su propia descontaminación y la de los suyos. La educación, los valores, los peligros, los ideales, la política, el control de la comunicación y su contradicción con la libertad de expresión, los derechos humanos y los seudo-defensores de estos. Emprenden las más grandes batallas, por decirle a la gente como debe vivir, que le está permitido hacer y cómo debe pensar, en que debe creer y que es lo mejor para ellos, controlar su vida su dinero y su poder. Lucha en la que están involucrados, los políticos, religiosos, idealistas, filósofos, militares, científicos, empresarios y otros; por ganar la aceptación, cooperación y adhesión de la gente.
La dificultad está que todas las personas que están detrás del ser humano, no se dan cuenta de algo muy importante, que no actúan solos. Los que luchan en el nombre de Jesús se ponen del lado de Dios, y no esperan que Dios esté de su lado. Los que no conocen a Dios tienen a Espíritus Malignos a su lado, controlando sus proyectos, sus creencias, su mente… Estos espíritus malignos son los Principados de Satanás, Gobernadores y Potestades, Huestes satánicas los acompañan, uno cerca de otro, muy bien organizados, todos bajo el poder de Lucifer. Artistas del fraude, la mentira y la destrucción, enmascarados en dogmas y filosofías, que llevan al hombre a creer que no existen, o que no gobiernan su vida, que el hombre puede consigo mismo, adulan su inteligencia, su valor, su perspicacia, su independencia de Dios. Y piensa el hombre que por que se educa, se gradúa, tiene muchos títulos y honores, porque tiene cargos importantes, o posiciones envidiables por otros hombres, entonces tienen el conocimiento y el control. El poder y la sabiduría, sus títulos logros y obras los avalan.
Lo que el hombre no alcanza a comprender es que si no estás al lado de Dios, no esperes que Dios esté de tu lado, porque estarás al lado de todo este mundo espiritual maligno, aunque no lo creas, existe, y estás totalmente expuesto a ser manipulado por él, porque en el mundo espiritual, el lado del mal es de Satanás, él existe, tiene inteligencia, poder y lo único que nos puede salvar de caer en sus lazos es creer, si creer en Jesús, entregarle tu vida para que él habite en tu mente, vivir en Cristo es maravilloso porque Dios anda delante nuestro, siempre, delante de sus hijos que le deben obediencia, cuidándoles, abriendo camino, con una sola condición, que seamos fieles a Dios, a su palabra y que caminemos en obediencia a su palabra. Dios bendice a los hijos que le obedecen, y sus obras perduran, porque no son del hombre, sino de la alianza entre el hombre y su Dios.