Experimentar la muerte, es tomar una conciencia diferente del universo; la vida se torna diferente, y la muerte también. Si la muerte es la mejor experiencia que un hombre puede vivir, entonces viviríamos deseando la muerte. La vida tiene un significado aun mayor, es que hay que vivirla para poder morir en paz y así alcanzar la nueva luz.
Sólo me queda pensar y reflexionar en Dios, en espera de su revelación y así me pregunto y me respondo:
¿Porqué morir?
Porque detrás de la muerte está Dios de donde viene la luz, en realidad al morir, lo que se destruye es el cuerpo, el alma desaparece y el espíritu permanece, en verdad la muerte es del cuerpo, porque el ser o la persona no está en el cuerpo si no más adentro en el espíritu. El cuerpo temporalmente nos lleva, por eso, lo que hagamos por el espíritu nos dará vida, lo que hagamos por el cuerpo morirá con él.
¿Cuándo se debe morir?
Solo Dios decidirá cuando es nuestra hora.
¿Cómo, cuándo y dónde moriré?
Eso no está permitido revelar.
¿Y si muero y no es mi hora?
Te lo dirá y regresarás.
¿Y si muero, veré a los míos desde el cielo?
Esa ya no será tu preocupación, no lo harás, no podrás hacerlo.
¿Y mientras vivo me están mirando?
No, Dios respeta tu intimidad, los muertos están en paz, y nos les toca orientar tu vida, no les toca juzgarla, ni tampoco hacerle un seguimiento. A los muertos no les toca estar en este mundo, no hay espíritus en él, si aceptaste a Cristo en vida, estás en la gracia de Dios y en la eternidad, sino, estarás esperando el juicio final, y no participas de este mundo material y espiritual, tu espíritu se aloja en una esfera espiritual, y no tiene contacto con el mundo. Dios es espíritu y tiene contacto con sus hijos a través de la revelación del Espíritu Santo, y este sólo está en los que aceptan en su corazón (en su alma) a Jesús, su Hijo y lo declaran como su Dios y Salvador. Otros espíritus que habitan este mundo son los demonios.
1 Juan Cap. 4 Vers 1 y 2
1Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo, 2en esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del Anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
El Espíritu de Dios, es uno y no hay almas humanas de gente que murió presentes en este mundo, sólo Satanás y sus demonios, ellos si saben de ti, te ven y te hablan, Dios es espíritu, y al recibir tú, a su Hijo Jesús en tu corazón su espíritu mora en ti, a través del Espíritu Santo él te muestra la verdad y te habla, de Espíritu a Espíritu, del Espíritu de Dios al Espíritu del hombre, es la verdadera revelación, es un momento de comunión entre el hombre y Dios. Satanás no, él no puede hablarle a tu espíritu, pero sí a tu alma, él te está mirando, él te conoce, y también es espíritu, él habla a tu mente, recibes de él muchos pensamientos, sobre todo cuando no has aceptado a Cristo en tu corazón, él prácticamente gobierna tu vida y tus pensamientos.
¿Soy muy joven para morir?
No cuestiones la voluntad de Dios. Si Él decide que estés junto a Él pues la gracia de Dios te ha alcanzado, Él determina el tiempo y no se es muy joven ni muy viejo para estar en la gracia de Dios. Si aceptaste a Jesús tendrás vida eterna.
San Juan Cap. 11 Vers 25 y 26
25“Le dijo Jesús: ––Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mi, aunque este muerto, vivirá 26 Y todo aquel que vive y cree en mi, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”–– Le dijo ––Si, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
¿Y si me matan?
Dios no mata, pero permite que después de la muerte llegues a Él, te toma en su gracia, entonces significa, que tu misión ha terminado, te toca estar junto a Él.
¿Y los que me mataron?
Un día morirán y deberán dar cuenta de esto a Dios. Para Dios no hay tiempo y sólo en un momento los pondrá a juicio y su hijo Jesucristo quien tiene poder para juzgar a vivos y a muertos, Él los juzgará, pero no verán a Dios Padre.
San Mateo Cap. 5 Vers. 8
“Bienaventurados los limpios de corazón porque verán a Dios”
¿Y los que se quedan y dependen de mí?
Encontrarán su camino, si Dios permite que sigan vivos, entonces la vida de los que estamos vivos está en manos de Dios.
¿Y el sufrimiento y la necesidad?
Nos corresponde a los vivos, como también ser felices.
¡Estoy mal y deseo morir!
Deseas mal, Dios nos dio vida, y debemos vivirla hasta el final.
Si la muerte es lo mejor que a uno le puede pasar ¿Porqué vivir?, ¿No es mejor terminar?
Después de morir se nace en la luz, y para llegar a la luz tienes primero que vivir, hacerlo lo mejor que puedas y como Dios manda, el camino nos lo enseña en su palabra, en la boca de los profetas, en el fondo del corazón, Dios te ha dado vida, se la debes a Él y desear lo contrario es contrariar su voluntad, no es la forma de Amar a Dios. Si deseas llegar a Él vive como Dios manda, hasta el final. Deja que Él decida cuando te toca partir.
Hay gente que sufre mucho, ¿Los ayudamos con la EUTANASIA?
No.
¿Y cómo lo ayudamos?
Con la Oración. Si es voluntad de Dios, sanará, sino recorrerá el camino a la nueva luz y a Dios.
¿Y si alguien muere, que podemos hacer por Él?
Si muere en la gracia de Dios, no necesitará de nosotros. Cuando uno muere, si aceptó a Cristo, tendrá vida eterna; Pero si no, lo mejor es olvidar, porque ya nada se puede hacer. Dios mismo lo dice en su Palabra, cuando Jesús hablaba a los que querían seguirlo les manifestó:
San Lucas Cap. 9 Vers. 59 y 60
“Y (Jesús) dijo a otro ––¡Sígueme!–– Él le respondió –Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre–– Jesús le dijo: ––Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios––“
Entiendo una cosa, el hombre está formado por espíritu, alma y cuerpo, lo que permanece es el espíritu, al morir el alma vuelve a la tierra y el cuerpo se destruye, no interesa el cuerpo en el mundo espiritual, porque en el hombre esencialmente el espíritu es lo que vale en él, uno vive en el espíritu, el ser está adentro, no está en el cuerpo, cuando el espíritu se va, el ser se va también en el espíritu, por eso es importante recibir a Cristo en tu corazón, porque seguirás viviendo sin el cuerpo. Entonces ya para que preocuparte por el cuerpo, no tiene valor una vez muerto.
1Corintios Cap.15 Vers. 50 – 57 .
50Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.
51He aquí, os digo un misterio: No todos moriremos; pero todos seremos transformados, 52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
El cuerpo en que vivimos es corruptible y también es mortal, para ser mejores y vivir en la eternidad nuestro cuerpo tiene que morir, tenemos que ser transformados y resucitados, ya no en el mismo cuerpo, sino en un cuerpo glorificado, este cuerpo no será corruptible ni mortal. Y para esto sólo Cristo nos pide una cosa, que los aceptemos como su Dios y Salvador, porque en esencia Salvador es cuando nos viste de inmortalidad, y a Él le fue dado ese poder, entonces ¿Porqué no lo aceptamos?
San Juan Cap. 5 Vers. 24
24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
¿Cómo orar?
Como Dios nos lo enseñó; orar al Padre, orar el Padre nuestro, orar desde nuestro corazón.
San Mateo Cap. 7 Vers 7 al 11
7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
¿Y si prendo velas y rezo a los santos, o la Virgen María?
Dios no nos enseña a pedir intercesión, Dios nos enseña a orarle a Él, con verdadera Fe. Si los cuerpos de los santos y de la Virgen María han muerto, y su alma volvió a la tierra, ¿Quién te escuchará? Los santos y la Virgen por su santidad están al lado de Dios, o esperando por él, no pueden oírte, ni recibir tu oración, ¿Es que acaso tienen omnipresencia? No la tienen, sólo Dios es omnipresente. Sólo Dios esta a tu lado. Si Dios está a tu lado, no necesitas orar a nadie más, ya que no agradarías a Dios y no recibirá tu oración.
San Mateo Cap 7 Vers 11 :
11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Está claro a quién debemos orar, está claro lo que Jesús nos enseñó, el Padre Nuestro se empieza y termina orando al Padre. No existe ninguna parte de la Biblia que nos enseñe a orar a otro ser. Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nuestra oración es a nuestro Dios. Toda oración que no sea a Dios es falta de Fe, no es agradable al Padre, y Dios no la recibe.
En el mundo hay diferentes creencias, y toda creencia que proclame una oración que no sea a Dios mismo es rebeldía a la voluntad de Dios. No debemos vivir para agradar a los hombres, debemos vivir para agradar a Dios, y sólo siguiendo su palabra tendremos bendición de Dios. De otra manera estarás en la búsqueda de otro Dios con el que no tendrás comunión sino un final de muerte.
En la oración te repito: El Espíritu de Dios, es uno y no hay almas humanas de gente que murió presentes en este mundo, esto incluye a todos los santos y la Virgen María, Dios es espíritu, y al recibir tú, a su hijo Jesús en tu corazón su espíritu mora en ti, a través del Espíritu Santo él te muestra la verdad y te habla, de Espíritu a Espíritu, del Espíritu de Dios al Espíritu del hombre, es la verdadera revelación, es un momento de comunión entre el hombre y Dios.
No puedes tener comunión y revelación de espíritus humanos, porque no son omnipresentes, por lo tanto no están para recibir tu oración, los espíritus humanos no son omniscientes por lo tanto no pueden percibir lo que hay en tu alma ni en tu espíritu, están en una esfera espiritual, no están en este mundo. ¿Cómo recibirán tu oración?, no hay forma y no hay excepción. Que tu oración sea verdadera y agradable al Señor tu Dios, él espera que tú ores a él, sólo a él y a nadie más que a él, por que él es un Dios celoso por sus hijos.
Antiguo testamento libro de Éxodo Cáp. 20 Vers del 1 al 6
1Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
La palabra de Dios es Dios mismo hablando, la palabra de Dios refleja el carácter de Dios, Creer en parte de la palabra es perder la bendición de Dios, Dios habla por medio de su palabra, es segura y confiable, ¿He de creer a un hombre que dice ser representante de Dios y no puede reparar el ala rota de una mosca, o al mismo Dios hablando a través de sus profetas, elegidos por el mismo, o a través de su Hijo Jesús y con su bendición? Cristo Jesús nunca negó, ni cambió estos mandamientos, y no era necesario porque el pueblo Judío al que él predicaba no adoraba ni hombres, ni imágenes bajo ninguna circunstancia y sin excepción. Por lo tanto no hay autoridad sobre la tierra que pueda cambiar el carácter de Dios por que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre.
El hombre delega autoridad cuando no está, el hombre hereda autoridad cuando muere, cuando no ejerce, y Cristo no está muerto y es Dios, por lo tanto su espíritu siempre está, tiene omnipresencia, está en todas partes. Es irracional pensar que el dejaría un representante en la tierra humano e imperfecto, Cristo fue claro en la Biblia al decir:
San Mateo, Cap. 23 Vers. 8 al 12
8Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 9Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 10Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Él no delegó autoridad porque Él es la autoridad, delegada por el Padre al Hijo y a nadie más. Por lo tanto no puede haber oración que agrade a Dios Padre que no se a Dios mismo. Cristo murió para redimirnos del pecado y no hay otro redentor hombre o mujer. Sólo él, y nadie más que él. Cualquier otra oración no es en la fe a Dios, a Cristo y no es del agrado de Dios.
¿Y qué del Espiritismo y la Ouija?
Dejen a los muertos en Paz. Por que si el espíritu está en la gracia de Dios, lo que les responderá son los demonios, y al igual que los que matan, los que practican estas malas artes morirán y deberán dar cuenta a Dios de su maldad. Por que es una maldad perturbar un espíritu en paz, y ten cuidado, llamar espíritus demoníacos es terriblemente malo, abres la puerta para que tomen posesión de tu alma, y si no hay espíritus humanos en la tierra, sólo demonios te responderán, ¿Si ellos conocen tu vida, acaso no conocerán la de los espíritus que vivieron y tontamente llamas?
¿Y los brujos y chamanes? ¿Pasar el huevo y el cuy?
No sirven a Dios. No alivia el espíritu es ignorancia.
Dios no nos enseña que debamos recurrir a brujos, o chamanes, ni a brujerías ni horóscopos, Dios nos enseña que debemos dirigirnos a Él con la oración y lo que se debe hacer por los moribundos y los que no sanan es orar por ellos. Para que al morir encuentren la paz y la luz. Si es voluntad de Dios sanará, pues nos dio inteligencia, los que estudian las artes de la medicina nos ayudarán hasta donde puedan, lo demás lo hará Dios y el deseo de uno mismo de vivir para llegar un día a Dios. Lo que no debemos hacer es recurrir a la ignorancia de personas que pretenden tener seudo poderes de sanación con ritos paganos en lugares inmundos, rodeados de fetiches, estampas, velas y falso poder, porque ellos no representan a Dios. Entonces oren como Dios manda, orémosle a Él. No se puede servir a dos señores.
¿El mundo se va a acabar?
Eso es asunto de Dios, Él decidirá si eso va pasar, no debemos pensar en si el fin del mundo es ya o no, nuestra preocupación está en los vivos, si estamos vivos, vivir en paz por que un día nos tocará morir, y no hay diferencia si morimos en un mundo de paz o guerra o en el fin del mundo. Dios no nos juzgará por la forma en que vamos a morir, sino por la forma en que hemos vivido hasta el final. Dios sembró en el corazón del hombre el deseo de no morir, y es un deseo cierto, por que al aceptar a Dios, aceptas la vida eterna, y sólo lo recibirás a través de su Hijo Jesús, este planeta no se va a destruir, lo que se va a acabar es este sistema en el que vivimos, eso es a que lo que se refiere cuando llama mundo al mundo en que vivimos. Este planeta se reconstruirá por el poder de Dios y será un lugar eterno para vivir.
¿Los astrólogos, los adivinos, los que leen las cartas, los que adivinan el futuro?
Todos ellos deberán estar seguros de haber recibido tal poder de Dios, por que si ven el futuro entonces son profetas y les toca servir a Dios, las cartas no leen el futuro, son un engaño satánico, los que presumen ver el futuro pasado y presente a través de ellas son impostores y servidores de Satanás. Los astrólogos son también impostores, porque en el firmamento no hay nada escrito, también sirven a Satanás, y es así que pregunto: ¿Cuándo un profeta a cobrado por cumplir la voluntad de Dios?. Si quieres saber el futuro, vive con rectitud el presente, y no te avergonzarás del pasado en el futuro. Ese es tu único futuro. El futuro es parte del tiempo y el tiempo lo gobierna Dios. Entonces déjale el futuro a Dios. Los que creen saber el futuro deberán estar muy seguros, por que al morir darán cuenta a Dios de su engaño. Y solo Dios sabe si verán la nueva luz.
¿Y el suicidio?
Es igual a la Eutanasia. No nos ayuda a llegar a la nueva luz, a la gracia de Dios. Nos condena a la oscuridad, el suicidio no lo instauró Dios, es Satanás quién te induce a el, si por tu mente pasa esta idea, es Satanás hablándole a tu mente, lo que debes hacer es orar a Dios, pedirle perdón y que limpie tu mente, y que te libere de Satanás que influye malos pensamientos en tu vida.
¿Y al que se suicida que le pasa? ¿Será juzgado y condenado?
Le toca a Jesús juzgarlo y perdonarlo o condenarlo, es su decisión, el recibió autoridad para juzgar al hombre y así será.
San Juan Cap. 5 Vers. Del 19 al 29.
19Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 20Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. 21Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida. 22Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, 23para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.
24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. 25De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. 26Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; 27y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. 28No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; 29y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
¿Y el aborto?
Es una negación de la vida, y por lo tanto una negación de Dios. Porque Dios es vida. La vida se inicia en la fecundación y es el alma quién desde ese momento hace posible la formación del hombre de acuerdo a la voluntad de Dios. Y si hay cuerpo y hay alma, también hay espíritu. Desde la fecundación el ser humano existe.
¿Y que pueden hacer los que han abortado?
Orar, y pedir perdón a Dios en cada oración por lo que hicieron y no volverlo a hacer.
¿Y los que hacen guerras, terror, y crean caos y muerte, y expulsan a la gente de sus hogares por racismo o colonización o esclavizan a la gente y les quitan su libertad o los que explotan y hacen el mal?
Los caminos de la muerte y la miseria del espíritu no son caminos de Dios. Ellos también morirán y deberán dar cuentas a Dios, serán inevitablemente juzgados y condenados y así no podrán ver a Dios.
Y entonces ¿Qué le dirán a Dios? ¿Verán la nueva luz? ¿Cruzarán el túnel de luz? ¿Llegarán al cielo? Finalmente sabiendo que Dios nos juzgará por lo que vivimos y no por lo que morimos ¿Dios los perdonará? …..
Dios nos da vida, y solo a Él le corresponde terminarla. Esa es la voluntad de Dios. Los que toman la vida en sus manos contrarían la voluntad de Dios, entonces deberán darle cuenta a Él el día de su muerte. Finalmente no son bienaventurados y no verán a Dios.
¿Y que podemos hacer por ellos?
Orar mientras estén vivos, así romper las ataduras que Satanás tendió sobre ellos.
¿Orar por Hitler o por Nerón o cualquier otra persona que no estuvo con Dios?
Es en vano orar por los muertos, no tiene sentido, los cultos o misas a los muertos no tienen fundamento bíblico, si no aceptaron a Dios, nada podemos hacer por ellos, orar por ellos es inútil. Preocupémonos por los vivos eso es lo que le agrada a Dios.
Llegará un día de paz, en el que Dios a su hijo habrá de mandar. El odio y el desamor se desterrará, así como mucha gente se horrorizó el día que El Hijo de Dios a una mujer adúltera no juzgó y perdonó, nos hemos de horrorizar de tener que perdonar y no odiar. Porque un mundo de Amor se instaurará y juzgar en la voluntad de Dios estará. (El mundo se destruirá porque ya no dependeremos de nosotros sino de la provisión de Dios, que es perfecta) Porque a nosotros vivir en Paz nos tocará. No cuestionemos la voluntad de Dios. El mantener las heridas abiertas no sana el espíritu. Mantener el odio por los que nos hicieron mal no nos ayuda a vivir. Si debemos llegar a Dios, oremos a él por los que estamos aquí y yo sé que Él nos ayudará.
Oh Dios, que difícil vivir, que difícil entender, finalmente ¿Qué debo hacer?
La rectitud de acción acompañada de oración y dominio propio. Hacer el bien, y diferenciar entre dos bienes el mejor, si algo que haces te hace bien le agrada a Dios. Pero si en vez de eso haces otra cosa que hace bien a muchas personas más, es lo que Dios quiere que hagas. Eso es desprendimiento y verdadero amor. No sólo el bien por el bien, sino entre dos bienes el mejor. Lo que sabes es para servir a Dios, lo que eres es para agradar a Dios. Ser semejante a Él, adquiriendo un carácter de santidad para Dios.
Y ¿A quién se debe seguir, y porqué?
No busques un líder al que seguir, busca un guía que te muestre la luz, Jesús es el camino, y vive en libertad, en el camino de la luz, porque no hay otro camino, ni otro espíritu, solo Jesús y sólo hay un camino hacia Dios, ese camino se llama Jesús, no hay muchos caminos para llegar a él, sólo uno, y ese es la obediencia a Dios, a su palabra, está en la Biblia, y ese camino estrecho se abrirá para ti, Jesús un día llegará, y te irás con él. Por que sólo te irás, sin materia, ni ideales, ni líder que te acompañe, ni abogado que te defienda, irás con tu espíritu a adorar a Dios. Irás a vivir con Cristo y tus hermanos en la fe.
San Juan: Cap. 1 Vers. 29 al 34
29El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
San Juan, Cap. 14 Vers.4, 5, 6
4Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
San Juan, Cap. 3 Vers. 16 al 21
16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20Porque todo aquel que hace lo malo, detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. 21Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
San Juan Cap. 10 Vers. 7 al 18
7Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11Yo soy el buen Pastor; el buen Pastor su vida da por las ovejas. 12Mas el asalariado, y que no es el Pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14Yo soy el buen Pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un Pastor. 17Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
¿Cómo puedo llegar a Jesús y conocer su camino?
San Juan. Cap. 6 Vers. 65,
“Y dijo: ––Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le es dado del Padre”
Después de lo que has leído y oído, ¿Crees en Jesús como Dios y Salvador del mundo? Si es así, sólo necesitas creer para recibir la unción del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es ungido por el mismo Señor Jesucristo que está contigo ahora, lo que está escrito en la Biblia y en parte reproducido aquí no es palabra mía, es palabra de Dios, al leerla Dios mismo ha hablado a tu espíritu, a tu mente y a todo tu ser, y Jesucristo es testigo de que todo lo que has leído ya los sabes, y él está ahora a tu lado, esperando por ti. Solo tienes que declararlo y lo recibirás, porque él quiere que lo recibas y tu lo necesitas para salvarte.
San Juan, Cap. 3 Vers. 5
Jesús respondió:
––De cierto, de cierto te digo, que el que no nace del agua y del espíritu no puede entrar en el reino de Dios––
San Juan, Cap. 14 Vers. 6
“Jesús les contestó:
––Yo soy el camino, la verdad y la vida. Y nadie llega al padre sino a través de mi.”
No solo estás frente a la palabra de Dios, sino frente a Dios mismo, y nacer en el espíritu es nacer en el Espíritu Santo de Dios, y para eso sólo necesitas creer en Jesucristo, si crees realmente en Jesucristo, si crees debes proferirlo, dilo con tu voz, eso es orar, ora, hazlo ahora lo que está a continuación es una oración que te puede ayudar desde el fondo de tu corazón, dilo hablando, dilo ahora:
“ Señor Jesús, tu que estás aquí a mi lado, yo reconozco que eres Dios, , perdona todos mis pecados y sólo tu me puedes salvar, Señor Jesús Sálvame, yo Señor te entrego, mi corazón, te entrego mi vida, habita en mi Señor, para mi salvación, guía mis pasos, muéstrame tu camino, soy tuyo Señor, Amén”.
Solo queda preguntar: ¿Que es la muerte?
Es volver a nacer en la nueva luz, en la luz de Dios, en Jesucristo, en el Espíritu Santo, y para siempre.
Solo queda decir, que el recibir el espíritu de Dios, es una experiencia inolvidable, porque vuelves a nacer y revestido completamente por Jesucristo, para un camino de santidad, o sea eres ya separado para Dios eso quiere decir santidad, y ahora eres hijo de Dios, y no sólo creación de Dios. El Espíritu Santo habita ahora en ti, y tu cuerpo es su templo, eres parte de la Iglesia de Jesucristo, bendecido y amado por el Padre por haber aceptado a su Hijo, y la muerte no te alcanzará, la vida eterna heredarás, por el santo amor de Nuestro Padre y Señor, en el espíritu de verdad y santidad que te reviste en el más bello Espíritu de Amor, es el Amor de Dios.
“Que el mismo Dios de Paz, te santifique por completo; y todo tu ser ––Espíritu, alma y Cuerpo–– sea guardado irreprochablemente para la venida de nuestro Señor Jesucristo” 1ª Tesalonicences, Cap. 5 Vers. 23